Salud fortalece políticas sanitarias para prevenir, detectar y tratar la hipertensión arterial

Todos los 17 de mayo se celebra el Día Mundial de la Hipertensión Arterial que tiene la finalidad de trabajar en la prevención y el control de los niveles de presión arterial en la población.

En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, la Secretaria de Gobierno de Salud fortalece el abordaje de esta enfermedad a través de diversas estrategias y políticas sanitarias de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno en el primer nivel de atención.

“Según los principales datos de la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, entre quienes se autoreportaron como hipertensos, 6 de cada 10 personas tenían la presión alta al momento de las mediciones de la encuesta, lo cual se alinea con la evidencia internacional respecto del inadecuado control de la mayoría de las personas hipertensas”, indicó la directora nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles, Verónica Schoj.

La funcionaria explicó que este control deficitario puede atribuirse a distintos motivos, como ser “por insuficiente tratamiento, por incumplimiento de los mismos o por un inadecuado seguimiento, razón por la cual es tan importante impulsar políticas que promuevan la detección y el control adecuado de este factor de riesgo”, sostuvo Schoj.

Desde la Dirección Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles se está desarrollando el Plan Nacional de Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de la Hipertensión Arterial en el Primer Nivel de Atención con el propósito de integrar y reorganizar los recursos disponibles, estableciendo recomendaciones para estandarizar la búsqueda activa, el diagnóstico, el seguimiento y el tratamiento mediante un modelo de cuidados inserto en la Cobertura Universal de Salud (CUS).

Dicho plan, que se realiza con apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), comenzó su implementación en diciembre de 2018 en la provincia de La Rioja y para este año se pretende escalar el proyecto a otras provincias. En el marco de esta iniciativa nacional, el Programa Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares, también desarrolla diferentes estrategias para prevenir la hipertensión arterial.

Para la Secretaría de Gobierno de Salud la hipertensión arterial es una línea de cuidado priorizada, junto a otras enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) como la diabetes, el cáncer y la obesidad.

En ese sentido, el coordinador del Programa Nacional de Prevención de la Enfermedades Cardiovasculares, Andrés Rosende, precisó que “se están llevando a cabo capacitaciones para los equipos de salud del Primer Nivel de Atención sobre la temática y entregando medicamentos en el marco del Programa Medicamentos Esenciales. Además, en conjunto con organizaciones científicas y académicas, se está desarrollando la Primera Guía de Práctica Clínica de Hipertensión Arterial, cuya publicación está prevista para el segundo semestre de 2019. Todas estas acciones se centran en mejorar el diagnóstico, el acceso al tratamiento y el adecuado control”.

Otra línea de acción fundamental para prevenir la hipertensión es la Estrategia Nacional de Reducción del Consumo de Sodio, que desarrolla el Programa Nacional de Alimentación Saludable y Prevención de la Obesidad hace más de una década. Esta iniciativa se consolidó con la sanción de la Ley Nacional N° 26.905 en 2013 y cuya reglamentación N° 16/2017 incorporó al Código Alimentario Argentino (CAA) límites máximos en la cantidad de sodio de algunos alimentos.

Además, con el impulso de la Comisión Nacional Asesora para la Promoción de la Reducción del consumo de Sodio, durante 2018 se aprobaron en la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) dos nuevas reducciones de sodio. Estas modificaciones de la legislación disminuyen aún más los límites de sodio que pueden contener ciertos alimentos procesados e incorporaron otros grupos de alimentos a la ley, como sopas y aderezos.

Por otro lado, equipos de la Dirección Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles brindaron asistencia técnica junto con el Programa PROTEGER para lograr adhesiones provinciales y municipales a la Ley Nacional de reducción del consumo de sodio.

Asimismo, la coordinadora del Programa Nacional de Alimentación Saludable y Prevención de la Obesidad, Verónica Risso Patrón, afirmó que “con vistas en profundizar en el análisis, la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS) 2 incluye entre sus mediciones bioquímicas el dosaje de sodio en orina que permitirá evaluar de modo cuantitativo el consumo de sodio de la población y monitorear el impacto de las políticas”.

En Argentina, el consumo de sal diario por persona es en promedio de 11 gramos, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo máximo de 5 gramos por día.

En todo el mundo, y Argentina no es la excepción, las enfermedades no transmisibles generan dos terceras partes de la mortalidad, dentro de las cuales los padecimientos cardiovasculares constituyen la primera causa.

Existe amplia evidencia científica para considerar a la hipertensión arterial (HTA) como el factor de riesgo de mayor peso para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, ya que está fuertemente asociada a la ocurrencia de diversas patologías (enfermedad cerebrovascular, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, enfermedades de la aorta, demencia, insuficiencia renal, etc.).

La HTA es una condición asintomática que debe ser detectada activamente ya que existe un tratamiento efectivo capaz de lograr el control (PA < 140/90 mmHg) en más del 90% de los pacientes. Sin embargo, aproximadamente un 30% de los hipertensos desconoce su condición; de los que sí la conocen poco más de la mitad recibe tratamiento farmacológico y de éstos solo una parte logra los objetivos.

17-05-19 hipertensión

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